
Hay prácticas que llegan a tu vida antes de que sepas que las necesitas. La meditación fue una de ellas para mí.
Durante cuatro años he tenido el privilegio de acompañar a la comunidad de Sabörea Estudio de Yoga en ese territorio extraño y precioso que es hacer silencio. De sentarse, respirar y observar. De descubrir que la mente no es el enemigo — solo necesita que alguien le enseñe a descansar.
Y ahora llega el momento de ceder el testigo.
No solo porque Natalia vaya a aportar una mirada rica y completa, sino porque yo también necesito escucharme. Necesito darme una pausa en las noches, enfocarme en cuidarme y pasar tiempo con mi hijo. Y hacerlo sabiendo que cuidarme es la única manera de seguir acompañando los procesos de los practicantes con la presencia y la entrega que merecen.
A veces la mejor decisión que puedes tomar por los demás es saber parar a tiempo.
Una nueva mirada
Natalia Sacristán llega a las clases de meditación de Sabörea desde una tradición clásica del yoga, la Sivananda, que lleva siglos cultivando herramientas para el trabajo interior. Su mirada es diferente a la mía, y eso es exactamente lo que hace que este cambio sea una evolución para la comunidad.
Lo que más me ilusiona de este relevo es que Natalia va a otorgar a los practicantes algo que considero fundamental: autonomía. Herramientas propias para continuar la práctica más allá de la esterilla, para que la meditación no dependa de una clase semanal sino que se convierta en un recurso accesible en cualquier momento del día.
Por qué meditar
Tenemos aproximadamente 70.000 pensamientos al día. La mayoría repetidos. La mayoría sobre el pasado o el futuro. La mayoría sin que los hayamos invitado.
La neurocientífica Nazareth Castellanos lleva años demostrando que la práctica meditativa genera cambios reales y medibles en el cerebro — fortaleciendo las áreas relacionadas con la atención, la regulación emocional y el bienestar. Con tan solo media hora diaria empiezan a producirse esas transformaciones.
La meditación no es dejar la mente en blanco. Es aprender a observarla sin identificarse con cada pensamiento que pasa. Es familiarizarse con uno mismo, como decían los tibetanos de su sala de meditación: el lugar donde te conoces.
Las clases en Sabörea
Las sesiones de meditación en Sabörea Estudio de Yoga duran 45 minutos y tienen lugar los jueves a las 20:30. Natalia guiará diferentes enfocios meditativos — respiración consciente, atención plena, meditación con mantras — para que cada practicante encuentre el camino que más resuena con su naturaleza.
Si ya practicas yoga con nosotros, las clases de meditación son el complemento natural a tu práctica. Y si la meditación es tu puerta de entrada a Sabörea, bienvenido. También por aquí se llega.
Gracias a todos los que habéis compartido ese silencio conmigo estos cuatro años. Ha sido un honor.
Lúa Testa Sabörea Estudio de Yoga
